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Mantener el agua de la pileta a una temperatura confortable durante más meses del año es una de las consultas más frecuentes entre quienes ya tienen una piscina o están evaluando instalar una. Hoy existen alternativas de climatización pensadas para distintos tamaños de piscina, climas, presupuestos y niveles de uso, con tecnologías que priorizan la eficiencia energética y el aprovechamiento de fuentes renovables.
La climatización permite extender la temporada de baño y estabilizar la temperatura del agua frente a cambios bruscos de clima, especialmente en media estación. En términos prácticos, puede ayudar a evitar que el agua se enfríe demasiado por las noches, por días nublados o por viento, situaciones que suelen impactar más en piletas con alta exposición al exterior.
El momento adecuado para elegir un sistema suele estar ligado a:
Los sistemas más utilizados se agrupan en tres grandes categorías: energía solar, bombas de calor y calderas/termotanques a gas. Cada uno ofrece ventajas concretas según el escenario de uso.
La climatización solar para piscinas emplea colectores solares que captan el calor del sol y lo transfieren al agua que circula por el sistema. Es una alternativa muy elegida por su enfoque energético, ya que utiliza una fuente renovable y puede reducir el consumo de energía convencional.
En términos de funcionamiento, el agua de la pileta se hace circular por los colectores (generalmente instalados en techos o estructuras con buena exposición) y vuelve a la piscina con mayor temperatura. Suele complementarse con válvulas, by-pass e instrumentos de control para regular el caudal y la ganancia térmica.
La bomba de calor es una de las soluciones más eficientes para climatizar el agua con control estable. Utiliza un principio similar al de los aires acondicionados: toma calor del aire exterior y lo transfiere al agua mediante un intercambiador, usando energía eléctrica principalmente para accionar el compresor y los ventiladores.
En condiciones adecuadas, puede entregar varios “kW térmicos” por cada kW eléctrico consumido (relación que suele describirse como COP). Esto la convierte en una opción muy buscada cuando se quiere un sistema con funcionamiento regular, especialmente en climas donde el aporte solar no alcanza por sí solo.
Los equipos a gas natural o GLP (según disponibilidad) se utilizan para elevar la temperatura del agua en menos tiempo, gracias a su potencia. Funcionan calentando agua a través de un intercambiador según la energía generada por la combustión.
Este tipo de solución suele considerarse cuando se busca respuesta rápida, por ejemplo para elevar varios grados en pocas horas o para uso puntal. También aparece como alternativa en lugares con clima más exigente o cuando se necesita alcanzar temperaturas más altas.
Además del sistema elegido para calentar, un punto clave en climatización es evitar la pérdida de temperatura. Gran parte de la energía se va por evaporación, especialmente de noche y con viento. Por eso, los cobertores térmicos (mantas solares/burbujas u otras soluciones de cobertura) se usan como complemento para:
En la práctica, el cobertor suele ser una de las herramientas más efectivas para mejorar el rendimiento global de cualquier método de climatización, porque no sólo suma calor en algunos casos, sino que principalmente lo conserva.
La temperatura final que se puede lograr y sostener depende de una combinación de variables. Entre las más relevantes:
A mayor cantidad de agua, mayor energía se necesita para subir la temperatura y mantenerla. Por eso, el dimensionamiento del equipo debe adecuarse al volumen de la pileta y al objetivo de uso.
La exposición al viento acelera la pérdida de calor. En piscinas exteriores, la ubicación y las barreras rompeviento pueden influir en el consumo. En el caso de tecnología solar, también es determinante contar con radiación y superficie libre de sombras.
No es lo mismo buscar agua templada para uso ocasional en primavera/otoño que pretender constancia todo el año. Definir la meta ayuda a elegir entre sistemas de apoyo y sistemas principales.
La climatización se integra al circuito hidráulico. Un caudal correcto, una instalación con by-pass cuando corresponde y un filtrado en condiciones contribuyen a que el calor se distribuya de manera uniforme.
En términos informativos, las decisiones suelen ordenarse de la siguiente manera:
En todos los casos, el dimensionamiento correcto es clave para evitar consumos innecesarios y lograr el resultado esperado.
Una vez instalado el sistema, la operación diaria suele ser simple, pero hay pautas que ayudan a sostener el rendimiento:
Si estás evaluando climatizar tu piscina o mejorar el rendimiento del sistema que ya tenés, en Klor Piletas puedo ayudarte a identificar la opción más conveniente según el volumen de agua, el clima de tu zona y el uso que querés darle. Te invito a seguir leyendo más noticias en nuestro blog para encontrar tips de mantenimiento y compra pensados para piletas de fibra de vidrio.
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