pileta de fibra de vidrio

Cómo preparar tu pileta de fibra para el verano

Cómo preparar tu pileta de fibra para el verano

Con la llegada de los días de más calor, muchas familias vuelven a planificar el uso de la pileta y el acondicionamiento del agua. En el caso de las piletas de fibra de vidrio, una preparación a tiempo ayuda a ponerla en funcionamiento de manera más rápida, segura e higiénica. A continuación, un repaso informativo con los pasos más habituales para dejar la pileta lista de cara a la temporada.

Revisión inicial: estado general de la pileta y del entorno

Antes de llenar o encender equipos, se recomienda realizar una inspección visual completa. En piletas de fibra de vidrio, el objetivo es detectar a tiempo detalles que puedan afectar el uso o el mantenimiento durante el verano.

Qué mirar en la superficie de fibra

  • Fisuras o marcas: revisar paredes, piso y escalones para identificar rayas profundas, grietas o desprendimientos.
  • Manchas: observar si hay zonas amarillentas, verdosas o marrones, que pueden estar asociadas a algas, metales o suciedad acumulada.
  • Uniones y accesorios: chequear skimmer, retornos, luces (si las hubiera) y pasacables para confirmar que estén firmes y sin pérdidas.

Zona perimetral y seguridad

También conviene revisar el área alrededor: solado, rejillas, desagües, borde atérmico (si corresponde) y accesos. Si hay cerco o barrera de seguridad, se verifica su funcionamiento y cierre.

Limpieza previa: retirar suciedad y facilitar la puesta a punto

Si la pileta estuvo cubierta o sin uso, suele acumular polvo, hojas e insectos. La limpieza inicial permite que el tratamiento químico posterior sea más eficiente.

Retiro de objetos y residuos

  • Quitar la lona o cobertor con cuidado para evitar que la suciedad caiga al agua.
  • Retirar hojas y elementos flotantes con una red.
  • Vaciar canastos del skimmer y prefiltro de la bomba si contienen residuos.

Cepillado y aspirado

En piletas de fibra de vidrio se recomienda utilizar cepillos aptos para superficies lisas (no abrasivos) y realizar un cepillado general de paredes y piso. Luego, se puede aspirar para retirar el sedimento acumulado. Si la pileta está vacía, la limpieza se hace con productos adecuados para fibra, evitando elementos que rayen el gelcoat.

Chequeo del sistema hidráulico: bomba, filtro y circulación

Uno de los puntos clave de la preparación para el verano es confirmar que el sistema de filtrado y recirculación trabaje correctamente. Una circulación deficiente suele generar agua turbia y mayor consumo de químicos.

Bomba: encendido y funcionamiento

  • Verificar que la bomba arranque sin ruidos anormales.
  • Controlar que no haya pérdidas de agua en uniones, tapa o canasto.
  • Confirmar que el cebado sea correcto y que llegue caudal a los retornos.

Filtro: limpieza y mantenimiento

Dependiendo del tipo de filtro, los controles habituales incluyen:

  • Filtro de arena: realizar retrolavado y enjuague antes de iniciar la temporada, y repetirlo cuando suba la presión del manómetro.
  • Filtro de cartucho: retirar el cartucho, limpiarlo según indicación del fabricante y reemplazarlo si está deformado o muy deteriorado.

Válvulas, llaves y conexiones

Se recomienda revisar el estado de juntas, uniones y válvulas selectoras, ya que el desuso y los cambios de temperatura pueden afectar sellos y roscas. Si se detecta pérdida, se ajusta o reemplaza el componente antes de que el sistema trabaje varias horas por día.

Agua de la pileta: control de niveles, pH y desinfección

Una vez que la pileta está limpia y los equipos en condiciones, el siguiente paso es normalizar el agua. Para esto, se combinan mediciones con productos específicos, respetando dosis y tiempos.

Nivel de agua recomendado

El nivel de agua debe quedar aproximadamente a mitad de boca del skimmer para asegurar una succión correcta. Un nivel bajo puede generar entrada de aire al sistema y un nivel alto reduce la eficiencia de la captación superficial.

Medición y ajuste de pH

El pH es uno de los parámetros principales. Mantenerlo en rango permite que el cloro trabaje correctamente y ayuda a evitar irritaciones en piel y ojos. Para ajustar, se utilizan elevadores o reductores de pH según el resultado del test.

Cloro y desinfección inicial

En el arranque de temporada suele aplicarse una desinfección inicial para recuperar el estado del agua, especialmente si estuvo estancada o con poca circulación. El objetivo es alcanzar un nivel de desinfectante que elimine microorganismos y ayude a clarificar.

Además del cloro, en algunos casos se emplean productos complementarios como alguicidas y clarificadores, según el estado del agua y la presencia de turbidez o verdín.

Prevención de algas y agua turbia: acciones frecuentes en el inicio de temporada

Durante los primeros días de calor, la temperatura del agua sube y aumenta el riesgo de proliferación de algas. Para reducir este problema, se suelen aplicar medidas combinadas.

Filtración diaria

Se recomienda aumentar las horas de filtrado al inicio del verano y especialmente tras lluvias, vientos fuertes o uso intensivo. La cantidad de horas depende del volumen de la pileta, potencia del equipo y temperatura.

Cepillado periódico

Aunque el agua se vea clara, el cepillado ayuda a evitar que las algas se adhieran a la superficie, sobre todo en escalones, esquinas y línea de flotación.

Limpieza de línea de agua y bordes

La línea de flotación suele acumular grasitud, restos de protector solar y suciedad ambiental. Una limpieza regular evita manchas persistentes y mejora la apariencia general.

Accesorios y cobertores: revisión para un uso más práctico

Además del sistema de filtrado, la preparación de verano incluye revisar elementos que influyen en el día a día del mantenimiento.

Skimmer, canastos y barrefondo

  • Limpiar canastos del skimmer y prefiltro de la bomba con regularidad.
  • Revisar mangueras y conexiones del barrefondo para evitar ingreso de aire.
  • Controlar que el cabezal aspirador y cepillos sean aptos para fibra.

Cobertores de verano e invierno

Si se utiliza cobertor, conviene comprobar costuras, anclajes y estado general. Un cobertor en buen estado ayuda a reducir evaporación, entrada de hojas y consumo de químicos.

Señales de alerta: cuándo conviene pedir asistencia

Durante la puesta a punto pueden aparecer indicios que requieren revisión técnica o un ajuste más profundo:

  • Agua que no aclara luego de varias horas de filtrado y tratamiento.
  • Pérdidas visibles en cañerías, bomba, válvulas o accesorios.
  • Presión del filtro fuera de valores habituales.
  • Ruidos anormales en bomba o ingreso de aire constante al sistema.
  • Manchas persistentes en la fibra que no salen con limpieza habitual.

Resolver estos puntos al inicio de la temporada ayuda a evitar paradas inesperadas en los días de mayor uso.

En Klor Piletas podemos ayudarte con esta problemática: desde la preparación inicial y el control del agua hasta el mantenimiento y la puesta a punto de equipos. Te invito a seguir leyendo más noticias en nuestro blog para encontrar más guías y consejos prácticos sobre piletas de fibra de vidrio.

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