pileta de fibra de vidrio

Cómo recuperar el agua de tu piscina tras la lluvia

Cómo recuperar el agua de tu piscina tras la lluvia

Después de una lluvia, el agua de la piscina puede cambiar de aspecto en pocas horas: se vuelve turbia, aparecen residuos en la superficie y, en algunos casos, el nivel sube por encima de lo recomendado. Este escenario es frecuente en piletas de fibra de vidrio y requiere una serie de pasos concretos para volver a estabilizar el agua, recuperar la claridad y mantener el sistema de filtrado funcionando correctamente.

Qué cambia en el agua de la piscina cuando llueve

La lluvia incorpora elementos que alteran el equilibrio del agua y pueden acelerar la aparición de turbidez o algas si no se corrige a tiempo. Entre los efectos más habituales se encuentran:

  • Ingreso de suciedad: polvo, tierra, hojas y restos orgánicos arrastrados por el viento.
  • Desbalance químico: el aporte de agua nueva diluye el cloro y puede modificar el pH y la alcalinidad.
  • Aumento del nivel: si sube demasiado, puede afectar el skimmer y la eficiencia de succión.
  • Mayor demanda de desinfección: el material orgánico consume cloro disponible.

Pasos inmediatos tras la lluvia para recuperar el agua

1) Retirar residuos de la superficie y del fondo

Antes de ajustar químicos, conviene eliminar todo lo visible para evitar que se descomponga dentro del agua. Para eso:

  • Usá un barrehojas o red para sacar hojas, insectos y ramas.
  • Pasá el cepillo por paredes y piso para desprender suciedad adherida.
  • Si hay tierra en el fondo, prepará la aspiración para eliminarla con el sistema de filtrado.

2) Controlar y corregir el nivel de agua

Si el nivel quedó alto (por encima de la mitad del skimmer o del rango recomendado por el fabricante), puede disminuir la capacidad de aspiración. En ese caso, se recomienda:

  • Drenar excedente hasta volver al nivel adecuado.
  • Verificar que el agua quede en el punto correcto para que el skimmer funcione de forma eficiente.

3) Poner la filtración a trabajar más horas

Luego de una lluvia, la recomendación general es aumentar el tiempo de filtrado para ayudar a retirar partículas finas. Según la intensidad de la tormenta y el estado del agua:

  • Filtrá al menos 8 a 12 horas (o más, si el agua quedó muy turbia).
  • Si el sistema lo permite, realizá ciclos repartidos en el día para mejorar la circulación.

Mediciones clave: qué revisar antes de agregar productos

Para recuperar el agua con precisión, es importante medir parámetros básicos con un kit de análisis o tiras reactivas. Los puntos a controlar tras la lluvia son:

  • Cloro (libre): suele bajar por dilución y por consumo orgánico.
  • pH: puede variar y afectar la eficacia del cloro.
  • Alcalinidad: funciona como “amortiguador” del pH y también puede desestabilizarse.

Con esas mediciones, se define el orden de corrección para evitar sobretratamientos o combinaciones innecesarias.

Cómo estabilizar el agua: orden recomendado de correcciones

Ajuste de pH y alcalinidad

Si el pH está fuera de rango, conviene corregirlo antes de buscar un “golpe” de desinfección, ya que el cloro trabaja de manera más eficiente con valores equilibrados. La alcalinidad, por su parte, ayuda a que el pH no se mueva bruscamente tras nuevas precipitaciones o reposición de agua.

Aplicá los productos correctores siguiendo las indicaciones del fabricante, respetando dosis según volumen de la pileta, y esperando el tiempo sugerido antes de volver a medir.

Cloración de refuerzo (shock) cuando sea necesario

Después de lluvias intensas, es común necesitar una cloración de choque para recuperar el poder desinfectante y eliminar contaminación orgánica. Se utiliza especialmente cuando:

  • El agua quedó turbia y el cloro está bajo.
  • Hay olor fuerte o sensación de agua “pesada”.
  • Se observa inicio de verdín o riesgo de algas.

Durante este proceso, mantené la filtración encendida y evitá el uso de la piscina hasta que los valores vuelvan a rangos seguros y el agua recupere claridad.

Qué hacer si el agua queda turbia después de la lluvia

La turbidez suele deberse a partículas finas en suspensión y a desbalances químicos. Para acelerar la recuperación, se aplican medidas combinadas:

Floculante o clarificador: cuándo usarlo

Si, aun con filtración prolongada, el agua se mantiene lechosa o con velo, se puede recurrir a un clarificador o floculante (según el caso). En términos prácticos:

  • El clarificador ayuda a que partículas pequeñas se agrupen y el filtro las retenga.
  • El floculante puede hacer que la suciedad “caiga” al fondo para luego aspirarla.

Es importante respetar el modo de uso del producto elegido, porque algunos requieren dejar el agua en reposo y luego aspirar a desagote, mientras que otros trabajan con filtración continua.

Aspirado y limpieza del filtro

Para que el agua vuelva a su estado normal, el retiro físico de suciedad es determinante. Luego de agrupar partículas o remover sedimentos:

  • Aspirá el fondo con el método que corresponda (filtrando o a desagote, según la cantidad de suciedad).
  • Realizá retrolavado del filtro si es de arena, o la limpieza correspondiente en filtros de cartucho, para recuperar caudal.
  • Controlá la presión del manómetro (si tu equipo lo incluye) para identificar cuándo necesita limpieza.

Prevención: cómo evitar que la lluvia complique el mantenimiento

Uso de cobertores cuando hay pronóstico de tormenta

Cuando se coloca una cubierta antes de lluvias fuertes, se reduce el ingreso de hojas y sedimentos, y también se limita la dilución del tratamiento químico. Después de la lluvia, el trabajo principal suele quedar reducido a retirar agua acumulada sobre el cobertor (si corresponde) y limpiar residuos externos.

Mantenimiento regular del entorno de la pileta

La suciedad que llega al agua proviene muchas veces de áreas cercanas. Acciones prácticas para minimizar el arrastre:

  • Poda de árboles y control de hojas cercanas.
  • Limpieza frecuente de veredas y sectores de circulación.
  • Revisión de desagües pluviales para evitar que el agua escurra hacia la piscina.

Chequeos rápidos en temporada de lluvias

En semanas con precipitaciones frecuentes, ayuda sostener una rutina breve:

  • Medir cloro y pH con mayor frecuencia.
  • Reforzar filtración tras cada evento de lluvia significativa.
  • Retirar residuos apenas finaliza la tormenta para evitar que se descompongan.

Cuándo conviene pedir asistencia técnica

Hay situaciones en las que recuperar el agua puede requerir una revisión más específica del sistema o del estado general de la pileta. Se recomienda consultar si:

  • El agua sigue turbia por varios días a pesar de filtrar y ajustar parámetros.
  • El filtro pierde rendimiento, hay baja succión o el sistema no circula correctamente.
  • Se repiten episodios de algas después de cada lluvia.

En Klor Piletas podemos ayudarte con esta problemática: te asesoro para diagnosticar qué desajustó la lluvia en tu pileta, definir el tratamiento adecuado y recuperar la claridad del agua de forma segura. Te invito a seguir leyendo más noticias en nuestro blog para aprender más sobre mantenimiento y cuidado de piletas de fibra de vidrio.

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